lunes, 9 de diciembre de 2013

¡Para comérselos!



¿Quién no se ha pintado los labios de pequeña con una piruleta? Y es que ese color rojo que quedaba tras comer uno de esos dulces nos encantaba, ¡y nos sigue encantando!

Ahora podemos conseguir ese bonito rubor sin necesidad de jugarnos una caries. Nacen los tintes labiales para proporcionarnos un color natural, de efecto labio “mordido”, perfecto para una cita romántica, un look muy natural o un toque de color para ir a la playa.

Pero estos tintes tienen un plus, y es que, al ser un rubor sin brillo, podemos utilizarlos en las mejillas también, para un aspecto inocente de buena cara.

A la hora de utilizar tintes labiales (y labiales de larga duración) debemos tener en cuenta diversos aspectos para sacarles el máximo partido:

-Exfoliar tus labios una vez a la semana: al penetrar en la piel, cualquier imperfección se verá resaltada, por lo que es importante que cuides tus labios antes de utilizar ningún labial. Exfólialos una vez a la semana y aplica un cacao hidratante siempre que te acuerdes.

-Aplicar y trabajarlo rápido: por su fórmula, se secan muy rápido, por lo que cualquier error no corregido a tiempo puede quedarse en tu piel durante horas. Si te equivocas, utiliza un desmaquillante waterproof para minimizar el fallo.

-Añade color de forma gradual: es mejor empezar por un efecto natural e ir añadiendo capas, que aplicar demasiado producto de golpe. Espera entre capa y capa a que se seque el producto y vuelve a aplicar color hasta que consigas el tono deseado. Es importante agitarlos bien antes de utilizar para que los ingredientes se mezclen.
 

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